1. Recepción (1 minuto)
Buscas al cliente (o lo creas; con el kiosko, él mismo confirma sus datos en la tablet). Eliges el dispositivo — si ya vino antes, aparece su historial — anotas la avería, fotos del estado, accesorios y contraseña. Se imprime el resguardo con QR de seguimiento y el cliente firma en pantalla.
2. Diagnóstico y presupuesto
El técnico asignado documenta el diagnóstico y monta el presupuesto eligiendo piezas del inventario (con su calidad y su margen visibles). Al enviarlo, el cliente recibe el enlace del portal por WhatsApp o email.
3. Aceptación online
El cliente revisa el detalle en su móvil, acepta y firma. El ticket cambia de estado solo, la pieza queda reservada y el técnico recibe la notificación. Si tarda en contestar, el sistema (o la IA) te avisa para hacer seguimiento.
4. Reparación
Checklist técnico, comentarios internos con menciones, fotos del antes y el después. Si falta una pieza, la solicitud al proveedor sale desde el propio ticket.
5. Aviso y entrega
Al pasar a «Reparado», el aviso sale automático por el canal del cliente. En la entrega: cobro en el TPV (efectivo, tarjeta, Bizum, enlace de pago…), firma de conformidad, factura — simplificada con QR VeriFactu o completa con sus datos — y la garantía se crea sola con su vencimiento.
6. Después de la entrega
El historial queda en la ficha del cliente para siempre. Si vuelve dentro de garantía, el sistema la detecta y abre la orden sin coste. Y el dashboard ya ha sumado la reparación a tus métricas de margen y productividad.
Total de trabajo administrativo humano: unos 3 minutos. Todo lo demás se hizo solo.